

Sin Palabras!


Sin Palabras!
Unos 20km contra la corriente del rio esta el segundo municipio del Amazonas; Puerto Nariño. Con unos 25.000 habitantes este pequeño pueblo entre la selva y el Rio me paredio particularmente interesante, no hay carros, no hay motos, no hay ruido, y al parecer en un gran porcentaje es sostenible con el medio ambiente. El lugar perfecto para vivir en unos cuantos años. Muy cerca esta el lago Tarapoto, que durante el invierno es el hogar de diferentes variedades de delfines, peces y los esquivos Manaties, ademas de casas flotantes y pescadores. Estar alli es como estar dentro de una obra de Matisse, el color, los trazos que crea la luz sobre el agua… Estuvimos alli por algunas horas acompañados por nuestro guia Eliu, incluso almorzamos en un pequeño restaurante sin nombre que no tiene nada de envidiarle a los mejores restaurantes de la gran ciudad, alli cocinan Pirarucu (Si, el mismo pez que se ve en el Acuario de Medellin) apanado acompañado de una fria cerveza Peruana y algo de pique para acompañarlo.
Luego, de regreso al lodge en el pequeño Peque-Peque paramos cerca a un poblado en el lado peruano del Amazonas llamado San Antonio del Cacao. Muy cerca a donde dejamos la lancha, una niña y su hermano limpiaban las escamas de unos peces mientras su abuelo, desde un pequeño terraplen los observaba con sus ojos algo apagados. El publo tendria si mucho unos 1000 habitantes, pero a diferencia de las comunidades indigenas colombianas, alli si se notaba el abandono del estado. En nuestro recorrido paramos cerca a la escuela algo deteriorada, donde un humilde profesor trataba de enseñar algo de matematicas a unos 20 niños, que como el me explico, pertenecian a diferentes grados, la unica diferencia era la complegidad de los ejercicios. Me impacto muchisimo ver en sus ojos cierta impotencia de no poderle mas a sus niños, el colegio que se merecen, la educacion que se merecen y el futuro que se merecen. Sin embargo creo que su esfuerzo vale mas que cualquier cosa.
Al caer la tarde, Eliu encendio de nuevo el Peque-Peque y retomamos el camino por rio.
La llegada al lodge fue mucho mas de lo que esperabamos, espacios comodos, amplios, limpios, con agua caliente, en total armonia con la naturaleza y con gente lista para atenderte; en especial Cristobal, un hombre de no mas de un 1,60 de altura, con los rasgos tipicos de la region como si la historia se reflejara en el. El, era le encargado de coordinar las actividades y el personal. Junto a el, un equipo de unas 15 o 20 personas responden por todo lo que pueda pasar, desde el mekato en la tienda, hasta un problema con una gotera en el techo o un vaso de leche para calmar la acides.
Al dia siguiente que llegamos, teniamos programado meternos selva adentro hasta llegar a una Ceiba de unos 35 metros que debiamos escalar. Lina con gran destreza lo hizo, yo no, mis brazos cedieron al cansancio y a la fatiga unos 5 metros antes de llegar a la plataforma en lo alto del arbol. Franco, uno de los guias, tuvo que hacer maniobras de rescate para ayudarme a llegar a un puente tibetano cerca a la plataforma y dejarme ahi, solo, derrotado por el cansancio. Espero, la proxima vez que regrese a esta selva hacerlo sin problemas. El recorrido siguio entre las copas de los arboles, esta vez acompañado de mas visitantes y luego nos descolgamos de otro arbol para regresar a terreno solido.
Nos invitaron a pasar a un pequeño refugio que se encarga de proteger y rehabilitar primates que han sido confiscados por la autoridades, trabajo que se ha hecho gracias a la colaboracion de las comunidades, las autoridades, y de una biologa americana llamada Sara. Un trabajo que considero, es importantisimo destacar.
Mañana, 2 horas en lancha, Pirarucu apanado, y una escuela en el borde de la frontera con Peru.

A Leticia llegan barcos cargados de mercancia luego de una travesia de 3 semanas por el rio Putumayo y el rio Amazonas
Y no precisamente el trapecio de un acrobata, sino el famoso Trapecio Amazonico, nombre que nacio en 1001 disuputas entre 3 naciones; Colombia, Peru y Brazil. Como si fuera a dañar la pelicula, al final fue Colombia quien se quedo con miserables 116 km de ribera en el rio. Llegar a Leticia, la capital no es facil, pues la conexion por carretera no existe, por rio puede tomar varias semanas, y por avion auque toma solo 2 horas es algo costoso. Algo importante ademas de este viaje es que es la primera vez que viajo con Lina a un destino de este tipo.
El lodge en el que nos quedamos hace parte de una concesion que hizo el gobiero de Colombia a la empresa privada para que opere un pequeño hotel en la entrada de un Parque Nacional; El Amacayacu. A casi dos horas de Leticia rio arriba, es el lugar perfecto para desconectarse de la ciudad y la bulla, aqui solo se oyen los pajaros, uno que otro insecto y a veces el lento pasar de un “Peque-Peque”, una pequeña lancha motorizada que se usa frecuentemente en esta region.
Aunque el rio Amazona es la atraccion 1A, el avistamiento de Delfines grises y rosados, recorrer la selva o visitar alguna comunidad indigena, hacen del Amazonas un inmenso tesoro por descubrir.
Mañana: los esquivos delfines rosados y como me quede colgando de un arbol 30 metros sobre la selva.

Airbus 340 de Air France llega de Paris al aeropuerto de los Angeles al final de una tarde fria. Enero de 2010
Llegue a Los Angeles al final del dia de Navidad, despues de un viaje muy largo y una parada en la Ciudad de Panama, cuyo aeropuerto francamente se ha convertido mas en un circo que en una terminal aerea.
Es bueno llegar a el segundo hogar, no importa que esté lloviendo y haciendo mucho frio (aunque menos que en la costa este). Siempre me ha emocionado mucho la llegada a Los Angeles, los 25 minutos durante los que el avion sobrevuela la ciudad antes de aterrizar son los mejores 25 minutos del viaje, poco a poco la oscuridad del desierto empieza a desaparecer y esa masa gigantesca de luces doradas llena el horizonte; “Welcome to Los Angeles” dice la azafata por los altoparlantes del avion, mientras este toca la pista suavemente. Cientos de aviones de todos los tamaños esperan pacientemente en las 7 terminales o en la cabeceras de las pistas repletos de personas. Un 747 nos da paso, mientras un gigantesto 777 listo para partir a Hong Kong nos sigue lentamente preparandose para partir.
Me ha parecido muy particular la carrera casi maratonica que hace la gente para tratar de salir primeros del avion, como si le produjera mucha emocion llegar de primeros a la sala de inmigracion, esa inmensa sala donde unos cuantos oficiales te miran de reojo de la forma mas fria e impersonal mientras te preguntan quien eres, para donde vas, y por cuanto tiempo… me imagino que asi debe ser San Pedro en las puertas del cielo… por mi parte, yo no tengo afan.
La terminal Tom Bradley, donde llegan la mayoria de los vuelos internacionales esta en proceso de remodelacion, pero la verdad son pañitos de agua tibia para una terminal que se cae poco a poco, algo asi como el aeropuerto de Bogota, pero en version maxi, por el uso, el desuso y el paso de los años, que como dicen por ahi, no son en vano. Otra cosa que me gusta mucho es salir muy despacio por el tunel que va hacia la gente que esta esperando a los viajeros, se ven caras felices, caras cansadas, familias enteras recostadas contra la baranda metalica esperando ver a un tio, un primo, o alguien que hace mucho no veian, choferes que sostienen sin mucho animo un papel con el nombre de quien sera su mejor amigo en los proximos 25 minutos mientras lo lleva al hotel, centroamericanos con sus sombreros camperos y piel resquebrajada por el sol y el trabajo, delicadas mujeres asiaticas casi como hechas de papel esperan tambien impacientemente en esa fria barrera de metal. En realidad disfruto ver gente tan diferente en un espacio tan pequeño.
Mi plan en estas dos semanas es recorrer el mundo resumido en los 1.200km2 que tiene esta ciudad… Korea Town, Little Tokyo, Filipino Town, Teherangeles, Thai Town…
Hoy espere a que mi fiel portatil, un MacBok negro con un par de años encima, se cargara completamente, antes de ser guardado en un forro neopreno junto con un par de libros en mi biblioteca. Mi fiel amigo paso a una mejor vida. Fue reemplazado por un pequeño dispositivo magico, mas liviano, mas brillante, sin teclas y mucho mas pequeño. Me siento como si fuera un hombre de 40 años teniendo una crisis existencial que engaña a su esposa con una mujer, mas joven, mas bonita, y menos inteligente, pero con unos ojos verdes preciosos.
Desde hoy, mi iPad reemplazara mi portatil. Ayer compre un tiquete aereo, hoy revise mi estado de cuenta, mañana escribire en este blog, y posiblemente este fin de semana revele algunas fotos que tome con mi camara digital, desde aqui. Es un pequeño experimento que hace mucho venia pensando, y que hoy, luego de activar el acceso a datos de mi celular (que compartire con el iPad), puse en marcha, incluso, este post es el primer paso.
Quien sabe, depronto es un exito, y ese viejo MacBook pasara el resto de sus dias relegado en un rincon de mi biblioteca. Depronto la magia acabara pronto y sera el iPad el que pase a ser solo un pisapapeles extremadamente caro. O tal vez, hasta termine siendo un hombre poligamo y hereje que comparte su corazon con su iPad y su portatil. El tiempo lo dira.
Written from my iPad.
Mientra estoy en la Terminal 2 del Aeropuerto de Delhi, miles de imagenes vienen a mi cabeza, algo de melancolia, algo de tristeza, emocion de regresar a casa (aunque aun me quedan algunos dias de aventura en otra parte), incertidubre de nuevos proyectos que vienen, en general un monton de cosas a la misma vez. Dejo grandes amigos, experiencias innolvidables y la certeza que en estos 3 meses creci, aprendi y me converti en una mejor persona.
Voy a extrañar los intensos olores, el insoportable ruido de los buses y los auto rickshaws, el achicharrante calor, los continuos cortez de luz y en general todas esas cosas se convirtieron en pruebas del dia a dia. Pero tambien voy a extrañar los miles de colores que vi, los cientos de caras que cada dia me rodeaban, ir todos los dias a clase a veces con grandes expectativas otras veces con algo de pereza por la falta de sueño o el calor. Voy a extrañar este inmenso pais y todas sus contradicciones, extrañare el regatear el precio de cualquier cosa, montar en bicitaxi, viajar en un tren repleto de gente, temer por mi vida mientras un destartalado bus me lleva del punto A al punto B. Me hara mucha falta ver los saris que envuelven temerosas mujeres que luchan dia a dia, leer Hindustan Times en el McDonalds del Sector 18, el golpear en la puerta de mi habitacion a las 2 de la mañana de uno de mis compañeros de hostal preguntandome si tengo cigarrillos, en fin, extrañare este pais.
Siento como cuando un papa deja a su hijo irse (no me ha pasado pero me lo imagino). Que va a pasar con este pais cuando no yo este?? Sera una sociedad exitosa a pesar de todo? Aprenderan a ser tolerantes con el otro? Se acabara esa gigantesca brecha social?… como sera todo cuando regrese, por que algun dia regresare.
Este es un pais de soñadores, de genios, de historia milenaria e inmensamente rica y colorida. Alguna vez en la vida hay que venir aqui y hacer de ese viaje una experiencia sensorial y estimulante como ninguna otra. En mi lista de “que hacer” quedaron muchas cosas, quise ver un elefante y montarme en el, quise ir a un matrimonio tradicional y ser parte de la fiesta, quise ver una estrella de Bollywood deslumbrar al publico, quise ver llover por dias durante el Monson y por ultimo quise ver un ritual de cremacion en un Ghat en el rio Ganges…. espero hacer esto y muchas mas cosas el dia que regrese. Fui impresionante ver la cantidad de culturas en un mismo espacio, conviviendo entre 4 religiones dominantes, mas de 15 idiomas, 28 estados, miles de formas de pensar diferentes, es como una version moderna de la ruta de la seda y Babel, todo junto, como diria Bond: Agitado, no revuelto.
En este momento suena por el altoparlante el llamado para abordar el avion. Dejo una pedacito de mi corazon aqui con mis amigos y se que ellos aprendieron tanto de mi como aprendi yo de ellos. Dejo un otro pedacito en Delhi y otro pedacito en India. Y les deseo lo mejor a todos.
Manali es un pueblo al norte de la India, en el estado fronterizo de Himachal Pradesh en los limites con la China y el Tibet (aunque en politicamente no es lo mismo). Es un lugar de veraneo para la gente del norte que trata de escapar del calor de la ciudad, para los recien casados que en algunos casos vienen a su luna de miel acompañados por sus padres, para los turistas y mochileros de otros paises por extensas areas plantadas de marihuana que crece en toda parte pues es una maleza y para los que disfrutan los deportes extremos pues se puede practicar sky, snowboarding, escalada, rafting, etc… Es un sitio completamente apacible, con la temperatura perfecta, rodeado de pinos, manzanos, olmos y cientos de variedades de arboles, con una variedad impresionante de pisos termicos, pues va de 1500 metros hasta los 4000 metros en cuestion de 2 horas de camino.
La mayor atraccion sin embargo es Rothang Pass, en lo mas alto de la montaña, es una via construida y mantenida por el ejercito Indio y que une el norte de la India con la convulcionada area de Kashmir y Jammu y la frontera con China y Pakistan. Usualmente durante el invierno esta via se cierra al uso publico por las intempestivas nevadas y las continuas ventiscas, pero durante el verano, cualquier persona puede ir.
Decidi contratar un “taxi” que me llevara a Rothang Pass, mas o menos 40 km de distancia del sitio donde me quedaba. A los 20 minutos, llego una pequeña van, de esas que usa para transportar niños. La verdad no tuve mucha fe cuando la vi. Pero mi opinion cambio por completo cuando iniciamos el viaje, era impresionante como cogia trocha, esquivaba rocas, huecos, charcos, cruzaba riachuelos sin ningun problema, enfrentaba gigantescos camiones que bajaban repletos de mercancia, buses de turistas y manadas de cabras.
La fuerza de la naturaleza en ese lugar es me dejo sin palabras, con razon los habitantes de esta region tienen una conexion espiritual tan grande. Me sentia como en Middle Earth, bosques espesos, con cascadas de agua pura, con los imponentes Himalayas de fondo, gigantescas rocas que descansaban sobre pequeñas piedritas y aunque desafiaban la gravedad llevaban miles de años ahi, quietas, inmovibles. A medida que ibamos subiendo los colores cambiaban, el cielo azul se hacia intenso y saturado, milenarios arboles eran reemplazados por inmensas extenciones de manga que parecia que alguien la podara todos los dias, pequeñas flores amarillas y violetas, y restos de algunos glaciares que poco a poco van retrocediendo por culpa del verano. Llegando a los 3000 mts, empiezan a aparecer los majestuosos Yaks, primos hermanos de las vacas, peludos y potentes, que pastan pacientemente sin ningun afan mientras los turistas se asoman por las ventanas de los buses tratando de tomarles una que otra foto. Muy cerca del tope de la montaña hay un pequeño caserio llamado Mahri. Ultima parada antes de llegar a Rothang Pass.
La carretera se hace mucho mas estrecha, mas empinada, y mas resbaladiza, sin embargo la destreza de Prakash (el conductor) y algo de suerte, nos permitio avanzar lentamente hasta que lastimosamente 2 km antes de “coronar” un estruendo se oyo en todo el valle mientras toneladas de roca, pantano y nieve taponaron la via y le dieron fin a este exotico viaje. Era imposible continuar. Prakash se detuvo y yo aproveche para caminar un poco mas, trate de llegar lo mas cerca posible al derrumbe, habia gente atrapada al otro lado de la via y lo mas seguro era que les iba tocar pasar la noche alli. Por suerte, algunos minutos despues llego un pequeño grupo de soldados de la Armada India para auxiliar y tratar de poner orden. Mas fotos aqui.
Ayer llovio por primera vez desde que estoy en este pais.
Las primeras nubes y tormentas de polvo son mas frecuentes en Delhi durante esta epoca del año. Hacia varios dias los diarios prometian lluvias pero estas nunca llegaron, aunque aseguraban que el monzon iba a llegar puntual, las primeras lluvias el 20 de Junio y el monson el 28 de Juli. Lo de ayer fue una pequeña prueba de lo que viene. Cuando termino de llover fui a un mercado cercano con un amigo, y por primera vez vi a la gente feliz, por fin veia sonrisas, es como si esas gotas de agua revitalizaran y borraran de sus recuerdos las altas temperaturas de este duro verano.
Esta es una escena de la pelicula Guru, dirigida y escrita por Mani Ratnam, muestra la alegria de la gente durante la llegada del monzon en los pueblos.